Cerca de un centenar de marroquíes de la Cañada Real recorren 10 kilómetros para pedir una solución pacífica

20/10/07

Familias enteras de marroquíes protagonizaron hoy una marcha a pie de 10 kilómetros por la autovía de Valencia, para pedir una solución pacifica a sus viviendas ilegales de Cañada Real, tras la batalla campal vivida ayer por el derribo de una casa que terminó con más de 20 heridos y 9 detenidos.

Los manifestantes, cerca de un centenar, tardaron unas tres horas en llegar hasta la Junta Municipal de Vicálvaro, donde solicitaron la legalización de sus casas y afirmaron su miedo a que pueda haber muertos si la policía vuelve a este poblado a ejecutar una nueva orden de desalojo, aunque nadie en la zona sabe a ciencia cierta si habrá mas. El propietario de la casa derribada, Abdul, un obrero de la construcción, de 30 años, y originario de Tánger, reafirmó este temor:”Si vienen otra vez va a ver muertos”.

Abdul salió en libertad esta mañana temprano tras quedar a disposición judicial.

Algunas mujeres colgaron carteles en sus viviendas para rechazar “el desalojo racista”, y protestaron porque los medios han confundido los sectores de la Cañada y en el suyo, dijeron, no hay drogas ni tampoco chabolas.

Efectivamente las casas son todas de construcción, de dos y tres alturas, con patios interiores, y algunas bastante amplias y con jardín. La Coordinadora de las asociaciones de vecinos de este zona les da la razón y “desmiente” que la Cañada sea un lugar de delincuentes, vendedores de drogas e infraviviendas.

Si reconocen que existe un problema localizado en el área cercana de Valdemíngomez, donde “efectivamente” se ha instalado un supermercado de drogas”, pero este problema, añaden, se extiende a lo largo de un kilómetro, y la Cañada son 15 kilómetros, que transcurren prácticamente pegados a la autovía de Valencia, desde lo limites de Getafe hasta Vallecas, y donde se alojan unas 40.000 personas.

Una parte de ellos, de origen rumano, vive en una zona conocida por “El Gallinero”, donde esta mañana se habían concentrado unos 200 para evitar otra intervención de desalojo y demolición de 7 casas, que finalmente fue aplazada por orden judicial.

El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, ha dado instrucciones para que se identifique y se detenga al culpable de agredir a un agente que resultó herido grave durante los incidentes de ayer, y al que le han tenido que colocar placas de titanio y 19 tornillos de sujeción, porque una pedrada le fracturó la mandíbula.

Entre los marroquíes heridos había una mujer embarazada con un golpe en la espalda, según el SAMUR-Protección que informó que la trasladó al hospital Gregorio Marañón aunque no consideraron que el niño corriera peligro.

Tanto la Asociación de Trabajadores e Inmigrantes marroquíes en España (ATIME) como la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid han condenado la “agresividad” y “violencia” policial, mientras que el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid ha manifestado su apoyo a las actuaciones emprendidas en la Cañada Real Galiana por entender que una ciudad sin disciplina urbanística puede acabar en un caos semejante al de Calcuta.

http://www.telemadrid.es/actualidad/noticia.pag?codigo=184489



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