Grabó cinco años cómo violaba a una niña y distribuyó las imágenes por internet

PABLO MUÑOZ. MADRID.

 

Identificar al pederasta, a sus víctimas y a los que ven e intercambian el siniestro material. Este es el reto de las investigaciones contra la pederastia en internet y esta vez la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Comisaría General de Policía Judicial lo ha superado plenamente al culminar una operación que abarca todos los aspectos del repugnante delito: ha detenido al autor de las violaciones -un peruano arrestado el pasado mes de marzo en Madrid-, identificado a la menor vejada -es la hija de una amiga del criminal, también vecina de la capital-, y capturado a veintitrés individuos que han «disfrutado» con las imágenes de las agresiones.

El caso tiene perfiles escalofriantes. El pederasta, de nombre Cristian, de 28 años y origen peruano, agredió a su víctima desde los ocho hasta los trece años. Grababa los ataques y distribuía luego por internet las imágenes, «en las que se veía cómo la niña iba creciendo», según fuentes de la investigación consultadas por ABC.

El primero de los vídeos llegó a la BIT en 2006, a través de Interpol. Procedía de la Policía sueca, que había intervenido una imagen a un individuo detenido en una operación contra la pederastia en internet en la que se veía la violación de una niña. Agresor y víctima hablaban en castellano, el primero con acento suramericano, por lo que los agentes suecos enviaron el vídeo a Interpol para que lo mandaran a la Policía española. Los agentes localizaron diez vídeos más del mismo violador, que atacaba siempre a la misma víctima.

El análisis de las grabaciones reveló algunos datos fundamentales: el primero, que las agresiones sexuales se habían cometido en España, ya que la menor vejada hablaba en castellano sin acento y los «escenarios» de los ataques eran igualmente de nuestro país; el segundo, que el pederasta podía ser peruano, ya que se oía el himno de ese país como sintonía de un teléfono móvil.

Los agentes comenzaron de inmediato una minuciosa investigación, que partía del análisis de las imágenes. Así, por ejemplo, se vio que en uno de los vídeos aparecían latas de aceite de automóvil -parecían estar en un taller-, por lo que se hicieron gestiones con las empresas para saber dónde se habían distribuido. Además, entre otras muchas gestiones, se pidió colaboración a una asociación de personas sordas para que leyeran los labios del pederasta y de la chiquilla. También se estudiaron los marcos de las ventanas y el mobiliario para obtener pistas.

Las pesquisas, sin embargo, no ofrecían resultados positivos, al margen de la certeza de que esas grabaciones se habían hecho en España y de que la víctima era de nuestro país. El momento clave se produjo hace meses, cuando un policía de la BIT que tenía que viajar a Perú para dar un curso a sus colegas de ese país se llevó el vídeo para mostrárselo. Estos agentes decidieron emitir la imagen del pederasta por televisión para pedir la colaboración ciudadana y poder identificarlo. No pasó mucho tiempo hasta que una persona facilitó la identidad del desconocido y afirmar que tenía noticias de que vivía en España.

En marzo, la Policía detenía a Cristian en su domicilio de la calle del Buen Suceso de Madrid, que compartía con su madre. Había llegado a España hacía nueve años, estaba en situación legal y había tenido varios trabajos, entre ellos en una gasolinera, en cuyo despacho, tal como demostraban las imágenes, había violado a la menor. Otros ataques los perpetró en su propio domicilio. Para acceder a la menor se había ganado la confianza de su madre -al parecer habían hecho algunos viajes los tres juntos-, sin que la mujer sospechara jamás de este individuo.

A la niña la engatusaba con regalos y golosinas, pero la víctima ha revelado ahora que alguna vez que intentó negarse a los deseos de Cristian éste la azotó con su cinturón y le propinó varios golpes. Aterrorizada, parece que no le contó nunca a su madre lo que sucedía.

Las investigaciones han permitido identificar a otra menor víctima, una amiga de la anterior dos años menor que ella, si bien en este caso el criminal no difundía las imágenes.. Además, según ha sabido ABC, podría haber más menores españolas atacadas por el pederasta, por lo que el caso no está aún cerrado.

El martes

Detenido el violador e identificada su víctima, el siguiente paso era localizar a los que se descargaban e intercambiaban estas imágenes. Esa fase de la investigación culminó en la tarde del pasado martes, cuando fueron arrestados veintitrés individuos -hay otro más imputado- en Alicante, Badajoz, Córdoba, Guipúzcoa, Tenerife, Las Palmas, Madrid, Sevilla, Valencia, Barcelona, Tarragona, Gerona y Baleares. Se intervinieron 67 discos duros y millones de fotografías de pornografía infantil, que ahora son analizadas. Además se han detectado 400 direcciones IP de 41 países cuyos usuarios también han accedido a los vídeos, por lo que se ha aportado la información a las policías correspondientes.

 

http://www.abc.es/20071018/nacional-sucesos/grabo-cinco-anos-como_200710180253.html

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