‘Llevo unos cuantos días sin pegar ojo por culpa del asalto sufrido’

Jueves 29 de Diciembre, a las 05:42:h

Tres personas a cara descubierta entraron en tres viviendas, una de ellas con sus propietarios dentro, y se llevaron joyas, dinero y bisutería.

por jordi cabré-eva rolduà

Marga no se encontraba muy bien y yacía estirada en el sofá de su casa, en el número 57 de la calle Tortosa. Su marido, en otro sofá, leía tranquilamente. Eran las 21.30 horas del sábado. De repente, oyeron ruidos «y pensábamos que venían de la calle», explica. Su marido salió a la puerta principal y no vio a nadie.

Pero al volver, uno de los perros que cuidan «gruñía mirando hacia arriba, al pie de las escaleras que dan a las habitaciones». El marido de Marga subió y nada más divisar la segunda planta, «me avisó para que llamara a la Policía. Estaban los armarios revueltos». El marido de Marga también vio a alguien y pensándose que estaba sólo se fue a por él.

Sin embargo, el ladrón estaba cerca de un balcón y saltó ante la presencia del propietario. Se insultaron y «la entonación nos da pie a que era alguien con acento árabe», añade la propietaria. Cuando su marido llegó al balcón, vio a dos sujetos más saliendo del jardín delantero para llegar al coche que tenían aparcado. «Yo me fui a la cocina y desde la ventana también los vi. Iban con la cara descubierta, pero al salir se pusieron una capucha y se fueron con un Chevrolet gris», termina.

Tras la huída y ante la espera de la Policía Local, Marga descubrió una chaqueta que no era suya. Era del marido de Gemma, su vecina del número 23 de la avenida Catalunya. «Estábamos fuera y nos llamó Marga. Por eso nos enteramos de que nos habían entrado».

Si a Marga le quitaron un anillo, unos pendientes de bisutería y algo de dinero, Gemma tuvo peor suerte. «Me han quitado todas las joyas», explica. Además, daba la coincidencia de que en la mesa del comedor había una videocámara, y móviles, y no los tocaron. «Debían buscar cosas fáciles de coger y de valor», intuye la afectada.

La tercera casa asaltada, al lado de la de Gemma, pertenece a una familia que habita sólo los fines de semana y según explicaban no había cosas de valor. Eso sí, en la casa de Gemma incluso se sentaron «para comer algo», explica ella.

Nueve llamadas a la Policía Local

Las dos vecinas robadas y una tercera amiga de las dos, Lola, explicaban que hicieron hasta nueve llamadas para hablar con la Policía Local. «Tardaron lo suyo», explican. Los agentes tomaron declaración e hicieron fotos. Fuentes del cuerpo explicaban ayer que al día siguiente, domingo, por la mañana cursaron la denuncia al cuartel de la Guardia Civil de Roda de Barà. Sin embargo, ayer por la mañana no había ido nadie de la Guardia Civil y las afectadas mostraban su enfado por ello. A media tarde, un agente de la Benemérita se personó en sus casas de Creixell para escuchar la película de los hechos del sábado.

Marga admitía que «tengo unas ojeras por culpa de no pegar ojo desde el sábado. El lunes oímos un ruido y se nos vino a la memoria lo ocurrido. Por suerte, fue sólo un susto». Las vecinas se reunirán el viernes con el alcalde de Creixell, Teo Fuster, para pedirle más efectivos de la Policía para tener más «seguridad», admiten.

El pasado martes, Diari de Tarragona informaba del asalto en siete viviendas: cuatro en Salou, dos en Reus y una en Cambrils. Las cuatro de la capital de la Costa Daurada se encuentran en la calle Faralló, en la urbanización Port Pirata. Los ladrones entraron en estas segundas residencias, removieron todas las habitaciones, se quedaron a dormir, comieron y bebieron. Lo único positivo es que no encontraron nada de valor. En Reus, los robos se ubicaron el la urbanización Aigüesverds. En una vivienda se llevaron la caja fuerte y en la otra, el propietario hizo saltar la alarma y pudo precipitar la huida, pero sin botín. En Vilafortuny los ladrones asaltaron un chalet de la avenida Mussara y también se llevaron joyas.

http://www.diaridetarragona.com/

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