“Estaba casi inconsciente en el suelo y me seguían pegando”

José Luis Moreno relata a la Guardia Civil cómo le dejaron gravemente herido.

F. J. BARROSO – Madrid – 27/12/2007

“Estaba casi inconsciente en el suelo y me seguían pegando”. Así resumió el empresario y ventrílocuo José Luis Moreno cómo fue agredido por tres encapuchados que irrumpieron en su chalé el pasado jueves. El artista fue dado de alta cerca de las dos de la tarde de ayer del hospital Ruber Internacional.

La primera declaración de José Luis Moreno se produjo a mediodía del pasado lunes. Duró una media hora y en todo momento estuvo presente el médico que atendía al empresario. Según relató a la Guardia Civil, Moreno estaba en una sala de proyecciones que tiene en la planta baja de su chalé, en la urbanización Monte de las Encinas, en Boadilla del Monte (37.900 habitantes). Estaba cenando mientras veía la televisión cuando irrumpieron en esta sala tres encapuchados, con los que no llegó a intercambiar ni una sola palabra, según relató el artista a los agentes.

Moreno se levantó y se fue directamente a por uno de los encapuchados, al que tiró contra una pared. “No me dio tiempo ni de ver cómo iban vestidos. Todo ocurrió muy rápido”, llegó a decir el empresario. Al ver la reacción de defensa de Moreno, los otros dos se fueron contra él. Y empezaron a apalearle. El primer golpe se lo dieron con una especie de barra de hierro en la cabeza, lo que hizo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo.

Cuando ya estaba en el suelo, los otros dos atacantes comenzaron a pegarle patadas y golpes en la cabeza. Esto le provocó graves lesiones. Luego siguieron por el resto del cuerpo. “Estaba casi inconsciente en el suelo y me seguían pegando. No entiendo por qué lo hacían si ya ni me movía”, afirmó. Uno de los atracadores llevaba una pistola. La Guardia Civil no descarta que sea de fogueo, ya que en ningún momento la dispararon.

Los encapuchados le dejaron mal herido en la sala de proyecciones y subieron a la primera planta, donde arrebataron todo lo que encontraban a su paso. Según las primeras investigaciones, fueron sustraídos unos 240.000 euros entre joyas y dinero en efectivo.

Los empleados de Moreno declararon que los atracadores hablaban con un acento originario del este de Europa. Esto hace pensar a los investigadores de Atracos de la Guardia Civil que se trata de una banda de albano-kosovares. Este detalle no pudo ser corroborado por el empresario, ya que no intercambió ninguna palabra con los asaltantes.

Los guardias civiles encargados de la investigación también le preguntaron si había recibido alguna amenaza o tenía idea de quién podía haber cometido el atraco. Moreno descartó la amenaza. Reconoció, después, que resultaba muy difícil saber si alguien podía haber informado de lo que había en la casa. En los últimos meses han pasado más de medio centenar de personas por el chalé del empresario, ya que sufrido varias reformas. También ha cambiado frecuentemente de empleados de servicio.

Esta primera toma de contacto entre Moreno y la Guardia Civil se repetirá en los próximos días, hasta ver si el empresario recuerda algún detalle que sea determinante en la investigación. En el interrogatorio del lunes, el empresario se mostró bastante cansado a consecuencia de las heridas y lesiones producidas.

José Luis Moreno salió a las 13.55 de ayer del Ruber Internacional en silla de ruedas por la entrada principal del centro y vestido con una cazadora negra. Se levantó y saludo a los periodistas que le esperaban a unos 50 metros. Visiblemente cansado, aún se apreciaban en su cara las huellas de la agresión. Tenía una brecha en la parte superior de la cabeza y amoratado bajo los ojos.

Moreno se subió en un flamante Mercedes 600 beige. Los periodistas le rodearon a la salida de la Ruber, pero no llegó a detener el vehículo. Tan sólo levantó la mano a modo de saludo. El paciente no ha requerido ninguna intervención quirúrgica y seguirá el tratamiento en su domicilio.

La cabeza rota

Según el parte de alta, José Luis Moreno sufre tres fracturas en la cabeza: en la parte derecha del cráneo, en el pómulo y en la órbita del ojo izquierdos.Los tres atracadores entraron encapuchados a su sala de proyecciones, en el sótano de su chalé en Boadilla.El artista, que apenas pudo dar detalles de sus atacantes, cree que se llevaron 240.000 euros en dinero y joyas.Moreno tiene hematomas por todo el cuerpo.

http://www.elpais.com/articulo/madrid/Estaba/inconsciente/suelo/seguian/pegando/elpepuespmad/20071227elpmad_4/Tes

Anuncios


A %d blogueros les gusta esto: