Un menor va a juicio por raptar y obligar a prostituirse a una joven madre de un bebé

Ideal de Granada. 29-12-2007. Carlos Morán.

http://www.ideal.es/granada/20071229/granada/menor-juicio-raptar-obligar-20071229.html

El secuestro se produjo en el área metropolitana y la mujer acabó en un club de Cataluña. Fue liberada gracias a a la localización de su teléfono móvil.

Es una de esas historias sórdidas y subterráneas en las que los verdugos también son víctimas. La Fiscalía de Menores de Granada va a sentar en el banquillo de los acusados a un chaval, originario de un país del este de Europa, que participó en el secuestro de una compatriota que, acto seguido, fue trasladada a un club de alterne de Cataluña para ser explotada sexualmente.

Los raptores coaccionaron a la infortunada mujer, madre de un niño pequeño, con una amenaza cruel: si hablaba, su bebé lo pagaría.

Unas semanas después de su desaparición, las Fuerzas de Seguridad del Estado liberaron a la joven. Los investigadores rastrearon y localizaron el móvil de la víctima, que, desde su cautiverio, solía telefonear a su familia, residente en un pueblo del área metropolitana de la capital, para saber cómo seguía su pequeño. A sus parientes les había dicho que había tenido que viajar a Italia para arreglar un asunto.

El secuestro se produjo un día de verano del año pasado. La mujer se había acercado hasta el centro de salud de su localidad para pedir la tarjeta sanitaria. Allí fue abordada por varios individuos entre los que se encontraba el menor que ahora va a ser juzgado.

Los delincuentes sacaron a la joven del ambulatorio a la fuerza y la trasladaron hasta una cafetería cercana. Después, viajaron hasta Jaén y, acto seguido, partieron hacia Cataluña, concretamente hacia una localidad de la provincia de Girona.

Allí, y con su voluntad también secuestrada por las graves amenazas que pesaban sobre su bebé, tuvo «tratos sexuales» durante algo más de un mes.

Ella no dijo nada a las autoridades, pero la preocupación de su familia -a la que no convencían unas explicaciones llorosas a través del teléfono- iba en aumento y el caso estalló.

Conversación cortada

En una de esas conversaciones a través del móvil, sus parientes incluso llegaron a escuchar cómo una voz masculina gritaba «¿No!» e, inmediatamente, quedó interrumpida la comunicación.

La Guardia Civil de Girona, alertada por sus compañeros de Granada, consiguió unas semanas después liberar a la joven y trasladarla de vuelta a casa.

El más joven de sus presuntos raptores, apenas era un niño, deberá sentarse ahora en el banquillo para responder por la comisión de un supuesto delito de secuestro y otro relativo a la prostitución. La Fiscalía reclama para él una pena de 18 meses de libertad vigilada.



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