Fichadas 7 bandas albanokosovares que actúan como «miniejércitos»

«Las bandas de albanokosovares son temibles. Actúan como “miniejércitos” y con mucha violencia. Están perfectamente preparados y adiestrados; demuestran una gran sangre fría porque si tienen que matar, matan. Sus técnicas son militares y policiales. Muy bien entrenados. Es como si un grupo de nosotros se hacen delincuentes», afirmaba ayer un agente policial curtido en la persecución de grupos y bandas procedentes de países de Europa del Este.
La inseguridad se ha cebado con Madrid y su región en el último mes. Atracos y alunizajes en centros comerciales, joyerías, tiendas de marcas, entidades bancarias y hasta hoteles han encendido, pese a quien pese, las alarmas entre los ciudadanos. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que operan en la Comunidad de Madrid tienen localizadas a siete bandas de albanokosovares —en alguna podría haber individuos de otros países del Este— que estarían «empadronadas» aquí. Además, habría que sumar otras diez o doce «más deslocalizadas», según indican fuentes policiales, pero que eligen Madrid o cualquier punto de su región para perpetrar sus actos delictivos.
Unidos por el «trabajo»
En total son al menos diecisiete las bandas de albanokosovares y de ciudadanos de otros países del Este europeo las que traen de cabeza a Policía Nacional y Guardia Civil: las siete de cuyos miembros se sospecha están «afincados» en Madrid y las otras diez que a los investigadores les resulta más complicado localizar. Por lo general, se avisan para dar un golpe en Madrid pero viven en pueblos de la región o, incluso, en otras provincias colindantes. Sólo se ponen en contacto cuando hay que «actuar»; después, cada uno se va a su casa. De ahí que resulte más complicado dar con su paradero debido a esa «deslocalización» que siguen al pie de la letra.
Varios negocios
Estas bandas tienen, además, un plus de calidad por el tipo de delitos que cometen, cada vez más violentos y más desestabilizadores. El ejemplo reciente más claro está en el asalto al chalé del productor y artista José Luis Moreno, el pasado 19 de diciembre. Los delincuentes hacen gala de una violencia extrema, pasmosa.
Se sabe, también, que no hay ni una sola banda organizada que se dedique a un único negocio. Los que hacen chalés y viviendas asaltan joyerías, perfumerías o roban los coches que luego utilizan en sus atracos. Suelen clonar las tarjetas que han robado y emplean la extorsión sin miramientos.
Gente sin control
«Sí es cierto que ha aumentado el número de bandas organizadas», ha manifestado a ABC José Miguel Lorenzana, de la Confederación Española de Policía (CEP). «Hay más gente venida de fuera, sin control. De todas formas, y aunque se ha producido un repunte muy puntual de los delitos, Madrid no es desastrosa desde el punto de vista de la seguridad. La Policía lo tiene casi todo controlado aunque también es cierto que toda la comunidad madrileña necesitaría otros 3.000 agentes más para funcionar con ciertas garantías». «Los albanokosovares no miran. Si tienen que hacer daño, lo hacen. A eso, hasta hace poco, no estábamos acostumbrados», añade Lorenzana.
Por su parte, Joaquín Cánovas, de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUCG), asegura que «los integrantes de estas bandas son expolicías y militares de los países del Este. Son, en realidad, agentes policiales y militares reconvertidos en delincuentes. Utilizan técnicas muy contundentes y milimetradas; son como golpes militares, de comando».
Todo calculado
«A nosotros —explica Cánovas— nos sigue sorprendiendo la violencia con la que actúan pero sabemos que para ellos es normal y tenemos que contar con ello para hacerles frente».
Distintas fuentes policiales han señalado que, en la actualidad, «no es que haya mayor número de bandas de delincuentes. Lo que ocurre es que sus delitos son mucho más violentos y aparatosos. No se cortan ni un pelo. Asaltos, alunizajes, atracos… Siempre lo tienen todo perfectamente calculado y no se les pone nada por delante. Y, además, los delitos se cometen de forma cíclica».
Los expertos policiales consultados por este periódico insistían ayer en que, al margen de las cifras y del número de bandas de albanokosovares que pueda haber en Madrid, lo más preocupante es «que se mueven tanto que cada vez es más complejo centrarlos». Sin embargo, hay muy pocas dudas de que Madrid es uno de sus lugares favoritos para actuar y «transitar»; es su base de operaciones preferida y, además, un refugio perfecto así como un centro de ensayo.
Productos para adormecer
A los delincuentes de los países del Este de Europa no les importa lo más mínimo que haya gente, incluso descansando, en una casa o chalé a la hora de dar el golpe. Lo que antes era una sospecha parece confirmarse: en algunos casos rocían con un producto que adormece a las personas que se encuentran en las dependencias de la vivienda. Ellos, claro está, van protegidos. De esta forma, van y vienen a su antojo si saben dónde está el botín y tienen claro lo que quieren llevarse. «Cuando van a por una caja fuerte, por ejemplo, y necesitan la clave, no dudan en golpear, asustar y amedrentar a los inquilinos», reconoce otro experto policial.

http://www.abc.es/20080111/madrid-madrid/fichadas-bandas-albanokosovares-actuan_200801110845.html

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