El colombiano asesinado el sábado en Arganda era uno de los “aluniceros” que robaron el H2Ocio de Rivas

14/01/08

Carlos Harry Sánchez López, el colombiano que asesinado a tiros en la noche del sábado en Arganda del Rey, murió a manos de sus compañeros de banda criminal, con los que discutió sobre el botín del robo en el centro comercal H2Ocio de Rivas. La víctima era un experto en robos mediante la técnica del “alunizaje”, había sido detenido 30 veces y salió de prisión hace menos de dos meses.

Parece el guión de un ‘thriller’ norteamericano. Carlos Harry tenía un historial delictivo que impresionaba incluso a la propia Policía, pero en Vallecas, su barrio, era conocido y respetado por todos. Era un joven ‘gángster’ en toda regla que conducía coches de lujo, comía en los restaurantes más caroos y derrochaba generosidad con los niños, a quienes aconsejaba continuamente que estudiaran para ser alguien en la vida. Sin embargo, sus andaduras acabaron el pasado sábado cuando fue asesinado a tiros por sus compañeros en sus robos en un presumile ajuste de cuentas. Seis tiros acabaron con su vida. Uno en la nuca y el resto en el pecho y el cuello.

El suceso tuvo lugar sobre las diez de la noche y hasta el lugar se desplazaron efectivos del Summa que, tras efectuar durante media hora maniobras de reanimación, sólo pudieron confirmar la muerte del joven.

PERSECUCIÓN EN LA CARRETERA DE VALENCIA

También acudieron patrullas de la Guardia Civil, que con la colaboración de testigos lograron localizar a los presuntos agresores, con los que inició una persecución.

Tras el tiroteo, sus compañeros se dieron a al fuga por la A-3 (carretera de Valencia) perseguidos por la Guardia Civil, que dio con ellos en la M-30. Eran tres individuos con antecedentes policiales.

IBA A VER A UNA AMIGA

Un vecino del número 16 de la calle Velero, donde se produjo el suceso, relató como cuando llegaba de trabajar coincidió con el fallecido, que iba a visitar a una vecina del bloque número 3. El joven aparcó frente a el edificio y se bajó del coche pero “no llegó a cruzar la puerta cuando le dispararon”.

Raúl iba unos metros por delante cuando oyó los disparos pero todo le pilló de espaldas. Cuando se dio media vuelta el Carlos Harry “estaba ya en el suelo y ya no había nadie” y el miedo le hizo irse corriendo a casa.

Otra vecina del número 7, situado frente al lugar del altercado, Montserrat, se asomó a la ventana alertada por el ruido de los “seis disparos” que creyó escuchar. “Salí corriendo y llamé al 092” continuó Montserrat, quien apuntó que hasta el lugar del suceso se desplazaron una ambulancia y varias unidades de Policía Local y Guardia Civil.

http://www.telemadrid.es/actualidad/noticia.pag?codigo=189887

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