El homicida del albergue de Aitona imputado de asesinato

El magistrado del Juzgado de Instrucción número 2 comunicó ayer a Jun Ni, el acusado de acabar (presuntamente) con la vida del cocinero de un refugio en Aitona el pasado setiembre, que se le imputa un delito de asesinato perpetrado contra el portugués José da Silva.

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Imputación que quizás deba volver a realizarse después de que el abogado encargado de la defensa del acusado haya presentado un escrito que posiblemente signifique la renuncia del mismo. Quizás deba volverse a realizar entendiendo que podría haber problemas de indefensión del acusado que deberían corregirse antes de que se celebre la vista oral.
Niu explicó, en su día, que la noche de los hechos se dirigió al albergue El Arròs de Aitona, donde ya había trabajado anteriormente como temporero, para cobrar una deuda. El ciudadano chino aseguró que buscaba al empresario para reclamarle 200 euros que no le habían pagado cuando se encontró con la víctima mortal, José Carlos, de 49 años y de nacionalidad portuguesa, que trabajaba como cocinero en el albergue.
Jun y el cocinero tenían un historial de distanciamiento y roces previos a la noche del presunto asesinato. De hecho, ambos habían protagonizado más de una discusión cuando convivían en el albergue porque el ciudadano chino acusaba al cocinero de servirle peor comida o menos alimentos que a otros compañeros temporeros.
La versión que ofreció Jun de la noche del crimen es que cuando se encontró con da Silva éste empezó a gritarle preguntándole qué hacia en el albergue y exigiéndole que se marchara de allí. Niu le dijo al juez que, acto seguido, el cocinero le había agredido propinándole dos puñetazos y echándole por encima la olla que llevaba en la mano.
Según el relato de los hechos del acusado, el cocinero resbaló con el agua de la olla que él mismo había derramado, pero continuó propinando patadas al ciudadano chino desde el suelo. Fue en ese momento, explicó Niu, cuando apuñaló al portugués con un cuchillo de carnicero que llevaba encima porque, según aseguró, se sintió intimidado ante la corpulencia del cocinero.
En su declaración, efectuada días después de los hechos, ante el juez, Jun negó cualquier premeditación en el crimen. Él afirmó que llevaba encima el cuchillo de carnicero como una herramienta de trabajo, ya que precisamente buscaba empleo en un matadero y le habían pedido que llevara sus propios cuchillos. La defensa mantuvo que se trataba de un presunto homicidio por imprudencia grave.
El acusado del crimen, por su parte, no alegó en ningún momento enajenación mental e insistió en todo momento que sus actos se derivaron de un presunto ataque previo por parte del fallecido.
Días más tarde, en octubre, el Juez llamó a declarar a los temporeros que retuvieron, hasta que llegaron los agentes de los Mossos d’Esquadra, a Niu después de que, presuntamente, asestara varias puñaladas al cocinero de un albergue de Aitona. Los testigos que aquella noche estaban en el lugar donde tuvo lugar el trágico suceso deberán declarar a finales de esta semana y su testimonio se adjuntará a la causa.
Los temporeros del campamento aseguraban el día después de los hechos que el fallecido era “una buena persona, ejercía aquí como camarero y nos daba de comer a los 55 temporeros que vivimos ahora en el albergue”.
La víctima conoció al propietario del albergue y se convirtió en su mano derecha y ejercía de cocinero en el campamento.
Niu será juzgado por asesinato.

http://www.lamanyana.es/web/html/lanoticia.html?id=80085&seccio=sociedad&fecha=2008-02-29&sortida=03:00:00

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