Familias “okupas” habitan en ocho viviendas del IVIMA en Navalacarnero impidiendo a sus inquilinos entrar en sus casas

1/03/08

Varias familias “okupas” residen desde el pasado 3 de febrero en ocho viviendas de la localidad pertenecientes al Instituto de Vivienda de Madrid (IVIMA), situadas en la Dehesa de Navalcarnero, impidiendo que los propios inquilinos puedan vivir en sus casas porque han cambiado las cerraduras y no pueden entrar.

Estas casas, que forman parte de las Viviendas con Protección Pública para Arrendamiento con opción de compra para Jóvenes del Plan de Vivienda Joven de la Comunidad de Madrid, están situadas a las afueras de la localidad, y aunque la primera entrega de llaves fue hace tres meses, no todas las viviendas quedaron adjudicadas. Según contaron los vecinos de la zona, el pasado 3 de febrero varias personas, con “bombas de butano en mano”, entraron en las parcelas 13 y 24, quedándose a vivir en ocho viviendas, algunas con arrendatario y otras sin adjudicar.

En concreto, en la parcela 13 “ocuparon” dos viviendas en el portal 4 y 5, y en la parcela 24, un piso de la primera planta del portal 3, dos (el bajo y el primero) del portal 4, uno (segunda planta) del portal 5 y otros dos en el portal 7.

Estas familias, algunas de etnia gitana, entraron a la fuerza rompiendo las cerraduras y estropeando algunos de los contadores de la luz como los de gas.

NO SE LES PUEDE ECHAR SIN ORDEN JUDICIAL

Los vecinos afectados llamaron a la Policía Local de Navalcarnero, que lo único que pudo hacer, ante la imposibilidad de echar a los “okupas” sin la orden de un juez, fue colocar un coche patrulla las 24 horas del día para evitar que entre más gente ajena a la parcela.

Sin embargo, los inquilinos, que se encuentran “más seguros ahora”, temen que pasadas las elecciones generales el próximo 9 de marzo, la Policía se olvide de ellos, quiten la vigilancia y vuelvan a tener problemas. De hecho, muchos de ellos “tienen miedo” porque reciben amenazas y no quieren salir de sus casas por el temer de volver y no encontrarse con sus pertenencias.

Hay casos muy concretos, como el de un joven que fue a entrar a su casa y le fue imposible porque una mujer embarazada junto con sus tres hijos se había metido dentro cambiando la cerradura.

El vecino acudió a los juzgados de Plaza de Castilla e interpuso una denuncia ante el IVIMA para exigir la salida de estos individuos, pero desde la Oficina, después de mandar una orden de desaolojo con la que no pudieron echarles porque hicieron caso omiso, les han asegurado que de momento tienen que esperar a la orden de un juez.

NO PUEDE ENTRAR EN SU CASA “POR RAZONES DE SEGURIDAD”

Ahora el joven no puede acercarse a menos de 500 metros de su vivienda “por razones de seguridad” y sólo deben esperar. “Este trámite es largo y muy lento, y no sabemos qué hacer”, aseguró indiganada una vecina.

Otra de las afectadas, que recibe amenazas continuas, se encuentra sin agua porque sus “vecinos” de al lado se “han enganchado” a su contador. Además, el último recibo de la luz de la Comunidad ha sido de 1.600 euros porque también cogen la luz de la escalera.

Por otro lado, los inquilinos tienen miedo de dejar el coche en sus plazas de garaje porque aparte de que han robado ya un vehículo, la semana pasada aparecieron varias lunas rotas. Los vecinos denunciaron que están pagando 70 euros al mes por una plaza de parking,”a precio de calle”, sin poder disfrutar de ella.

En cuanto a las zonas comunes, han tenido que dejar de cuidarlas porque los hijos de los “okupas” se dedican a jugar y “a destrozar todo lo que pillan”. “Ya no regamos ni cuidamos las zonas verdes porque las estropean al momento”, señalaron.

http://www.telemadrid.es/actualidad/noticia.pag?codigo=192941



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