“Nos dejó a su hijo para que lo cuidáramos y luego nos denunció por secuestro”

La acusada de retener a un niño durante una semana en Valencia defiende su inocencia.

12.03.08 – JAVIER MARTÍNEZ VALENCIA
Acabaron con sus huesos en un calabozo de la Jefatura de Policía de Valencia por una grave acusación de secuestro. Las dos mujeres ecuatorianas fueron detenidas, interrogadas e imputadas por retener supuestamente a un niño de dos años durante una semana en una vivienda del barrio de Ruzafa. Una semana después de que trascendieran los hechos, Susana M. G., de 34 años de edad, y Maritza R. Q., de 29 años, proclaman su inocencia tras quedar en libertad provisional.

“Nos dejó a su hijo un día para que lo cuidáramos y luego no regresó”, afirmó Susana M. “La madre nos denunció por secuestro porque se enteró de que iba a entregar al muchacho a las autoridades, y podían acusarla de abandono”, añadió.

Según la versión de las dos mujeres detenidas, ambas conocieron a la madre del niño, Cintia R. P., una joven brasileña de 27 años, en un parque del barrio de Ruzafa.

“Nos dijo que no podía cuidar de sus dos hijos porque trabajaba de noche y dormía de día. Susana se ofreció para hacerse cargo del pequeño, y por eso lo dejó en la casa de mi suegra”, explicó Maritza.

Pero pasaron los días, y la canguro se exasperó porque la madre no pasó a recoger al menor ni se preocupó en llamar por teléfono. La mujer cuidó del niño como si fuera su hijo hasta que, cansada de tanta bondad no correspondida, decidió entregar al muchacho a las autoridades.

Antes de ello, según siempre la versión de las imputadas, Susana M. acudió a la casa donde trabaja la madre para informarle de sus intenciones. Y esto fue lo que desencadenó una fuerte discusión entre las dos mujeres.

Gritos en la calle Sueca
La disputa tuvo lugar sobre las nueve y media de la noche del pasado día 2 de marzo (domingo) en el número 29 de la calle Sueca, donde reside la canguro.

Allí se presentó la joven brasileña para recoger a su hijo una semana después de dejarlo en el piso de su amiga ecuatoriana. Según Cintia R., la canguro se negó a entregarle el niño hasta que no le pagara el dinero que le debía por cuidarlo.

Los gritos de las mujeres alertaron a los vecinos, uno de los cuales avisó a una patrulla de la Policía Nacional que pasaba por el lugar. Los agentes acudieron con urgencia al edificio y mediaron en la pelea, pero la cuidadora del pequeño no entraba en razón. Susana M. se negó en un principio a devolver el niño a su madre.

Tras informarle del grave delito que estaba cometiendo, los policías lograron convencer a la mujer para que les llevara hasta el lugar donde estaba el niño. El pequeño se encontraba en la vivienda de su nuera, Maritza R., que reside en la misma finca.

Detenidas por secuestrar al niño
Después de escuchar las dos versiones de los hechos, la policía devolvió el menor a su madre y detuvo a las dos mujeres ecuatorianas como presuntas autoras de un delito de secuestro. Según la versión de Cintia R., su hijo permaneció retenido durante una semana.

Sin embargo, las dos imputadas declararon ante el juez que el niño de dos años nunca estuvo secuestrado. “Encima que se lo cuidamos tantos días… No sé cómo tiene la vergüenza de denunciarnos”, manifestó la canguro.

Además, Susana M. y Maritza R. manifestaron que la joven brasileña amenazó con un cuchillo de cocina a un menor que se encontraba en la vivienda en el momento de la disputa.

“Le puso un cuchillo en el cuello al hijo de Susana, un niño que sólo tiene cinco años”, aseguró Maritza. “Una vecina nos ayudó y conseguimos quitarle el arma antes de que le hiciera daño al alguien”, relató la joven.

“La policía nos dijo que era nuestra palabra contra la de ella, pero a las únicas personas que detuvieron fueron a nosotras”, se queja Maritza. El juez decretó la libertad provisional de ambas mujeres tras imputarles un delito contra las relaciones familiares.

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