Condenado un atracador por asaltar una joyería en Palma y agredir al dueño

El ladrón, que fue extraditado de Suiza, le ató de pies y manos, le amordazó y le dejó en la trastienda.

B. PALAU. PALMA. Un juzgado de Palma condenó ayer a un atracador a una pena de tres años y medio de prisión por asaltar una joyería de la ciudad y agredir al dueño. El sospechoso, un joven de 27 años de origen rumano, en compañía de otra persona que no ha sido localizada, se abalanzó sobre el comerciante, le ató de pies y manos, le amordazó y finalmente le dejó encerrado en la trastienda del establecimiento. El atraco se produjo hace tres años en una joyería de la calle Archiduque Luis Salvador de donde los asaltantes se apoderaron de un botín consistente en varias joyas valoradas en 150.000 euros (25 millones de las antiguas pesetas).
Además de la condena de cárcel, la magistrada del juzgado de lo penal número 5 de Palma impuso al principal encausado una multa y una indemnización de 12.550 euros por las lesiones y el daño moral que sufrió la víctima. Un segundo procesado fue condenado a seis meses de prisión por un delito de receptación, ya que adquirió piezas de joyería a sabiendas de su ilícita procedencia.
Los dos imputados se confesaron culpables de los hechos y aceptaron las penas que solicitó el fiscal. Entre los testigos citados se hallaba el ex inspector de la Policía, José Gómez, procesado en el caso Son Banya. El autor material del robo con violencia fue arrestado en Ginebra (Suiza) a finales de 2006, un año después del atraco, y posteriormente fue extraditado a España. Sobre él pesaba una orden internacional de detención cursada por un juzgado palmesano.
El asalto ocurrió el pasado 9 de febrero de 2005, sobre las diez de la mañana, cuando el joven sospechoso, junto con otra persona, se dirigió a una joyería situada en la calle Archiduque Luis Salvador, en Palma. Tras cerciorarse de que el dueño se hallaba solo en la tienda, accedió al local y se interesó por unas determinadas joyas. El asaltante aprovechó un momento de descuido del joyero para abalanzarse sobre él, llevarle a la parte trasera del establecimiento y atarle las manos, los pies y la boca con una cinta de plástico. Una vez redujeron al comerciante, los ladrones se apoderaron de diversas piezas de joyería valoradas en 150.000 euros y huyeron a toda prisa. Poco después, el joyero fue liberado por los propietarios de una tienda cercana que acudieron en su ayuda. El perjudicado sufrió contusiones, hematomas y un trastorno de estrés postraumático, por lo que tuvo que precisar tratamiento psicológico.

http://www.lasprovincias.es/valencia/local/sucesos/

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