La Policía Nacional desarticula una red de tráfico de personas que operaba en Las Palmas y Madrid

14.03.2008

Inmigración ilegal, explotación sexual, bodas de conveniencia y estafas a través de Internet.

Agentes de la Policía Nacional de la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de Las Palmas y de la Comisaría General de Extranjería y documentación, han desarticulado una red, compuesta por ciudadanos de Nigeria y un ghanés, dedicada al tráfico de personas para su explotación sexual, bodas de conveniencia y estafas a través de Internet. Durante la operación “crazy” se han practicado catorce arrestos.La investigación, bajo secreto sumarial hasta fechas recientes, fue iniciada por la UCRIF de Las Palmas en marzo del pasado año. Las detenciones de los miembros de la organización se han producido de manera escalonada desde el pasado mes de octubre. La operación denominada “crazy”, en referencia al apodo del máximo responsable de la organización, Austine B., ha permitido la desarticulación de una importante estructura delictiva asentada tanto en Las Palmas y en Madrid. Se dedicaba al traslado de mujeres y hombres desde Nigeria hasta nuestro país, usando documentaciones previamente falsificadas, de residentes legales en España con similares parecidos físicos.

Para evitar el control de las autoridades policiales españolas, los “pasadores” facilitaban su entrada en Europa desde el país africano en vuelos que llegaban a París y Milán, para posteriormente acompañar a las personas traficadas hasta Madrid y Gran Canaria.

Las víctimas debían pagar un alto precio a Austine B., y a sus socios por venir a España. Si se trataba de varones el precio oscilaba entre los 8.000 y 12.000 Euros. Sin embargo, el precio a pagar era muy diferente si se trataba de mujeres, puesto que éstas adquirían una deuda con la organización antes de salir del país de origen, que en algunos casos ascendía hasta los 42.000 euros. Para saldarla tenían que ejercer la prostitución en la ciudad de Las Palmas y en la zona de la Playa del Inglés.

Una vez llegaban las mujeres hasta nuestra ciudad, eran controladas por otras tres de su misma nacionalidad, las llamadas Confort I., Hope I. y Juliet I., llamadas “mamis” o encargadas de la organización, las cuales se ocupaban de que fueran pagando poco a poco la deuda contraída. Para ello, residían junto a las chicas obligadas a prostituirse en pisos francos de la organización en las Palmas y no dudaban en amedrentar a sus compatriotas con palizas e incluso con artes de vudú.

Registros domiciliarios

El operativo, que se ha desarrollado en diferentes fases, permitió la entrada y registro en siete domicilios sitos en Las Palmas de Gran Canaria y Vecindario, aparte de dos locutorios regentados por miembros de la organización. En Madrid se procedió a la entrada y registro de otros dos domicilios, uno de los cuales se efectuó de manera coordinada por parte de funcionarios de la B.P.E.D. de Las Palmas y funcionarios adscritos a la Comisaría General de Extranjería y Documentación, junto con miembros de la Policía Holandesa, ya que los moradores de dicho domicilio estaban siendo investigados por la policía de ese país en relación a una red de tráfico de menores desde África.

En todos los registros se intervino abundante material informático, localizando un total de nueve personas presuntamente captadas por la organización, seis de ellas mujeres.

Igualmente se pudo averiguar que, en la actualidad, se encontraban en el domicilio del máximo cabecilla de la organización en la ciudad de Lagos (Nigeria), cinco personas, tres mujeres y dos hombres, preparados para ser traídos clandestinamente a España de forma inminente.

Estafas por Internet

Tres de los miembros de la organización, Mike A., Blessing I. y Kingsley O., se dedicaban de manera habitual, a las estafas en Internet a través del uso de numeraciones de tarjetas de crédito robadas a los turistas por las mujeres de la organización obligadas a prostituirse. Del mismo modo utilizaban los datos de tarjetas de crédito de personas residentes en Estados Unidos y el Reino Unido, obtenidas por contactos de la organización en dichos países y que les enviaban puntualmente a través de correos electrónicos.

Las mencionadas numeraciones eran posteriormente usadas para la adquisición en Internet de todo tipo de bienes, pero en especial para el acceso a las páginas de las agencias de viaje virtuales o de las compañías aéreas y adquirían billetes de avión para vuelos nacionales e internacionales así como reservas en hoteles, billetes que luego eran usados por los mismos miembros de la organización en sus actividades de tráfico de personas, o que eran vendidos a sus “clientes habituales” a un precio más bajo.

Asimismo, se detectó el uso fraudulento de más de un centenar de numeraciones de una afamada empresa crediticia norteamericana, que ha supuesto una estafa superior a los 300.000 euros. De la misma manera se pudo acceder, mediante la correspondiente autorización judicial, a cerca de una veintena de cuentas de correo electrónico de los miembros de la organización, interceptándose en torno a mil mensajes donde obraban datos bancarios de personas anónimas de E.E.U.U. y el Reino Unido.

Bodas de conveniencia

Otra de las actividades delictivas a las que se dedicaban los miembros de la organización, era a las bodas de conveniencia entre mujeres españolas y varones nigerianos, con el objeto de que estos pudieran legalizar su situación en España.

Para ello, los llamados Mike A.. y Kingsley O. captaban a chicas jóvenes canarias, aprovechando que uno de ellos conocía perfectamente el mundo de la noche en Las Palmas, al haber trabajado como portero y Dj. de varias discotecas de esta capital, a las cuales ofrecían la cantidad de 6.000 euros por trasladarse hasta municipios pequeños de Toledo y Madrid y contraer matrimonio con ciudadanos nigerianos a los que previamente ya habían cobrado la cantidad de 15.000 Euros. Los gastos del viaje y estancia para las bodas eran pagados mediante el uso de las tarjetas anteriormente referidas en Internet.

Usurpación de identidad en pruebas de carné de conducir

De la misma manera, esta estructura delictiva contaba con un especialista en superar las pruebas teóricas del carné de conducir en España. Dicha persona, el ciudadano ghanés Abdul A., se desplazaba a requerimiento del máximo responsable de la organización, el citado Austine, o de los otros miembros ya referidos, hasta cualquier punto de España para suplantar en el examen teórico de conducir, a cambio de 2.000 euros, a cualquier varón subsahariano de similares rasgos físicos que solicitara los servicios de la organización, llegando a detectarse en dos ocasiones dicho fraude en exámenes celebrados en las Palmas de Gran Canaria, así como otros tantos en Fuerteventura y Castellón.

Alquiler de permisos de residencia

Por otra parte, para dar apariencia de legalidad a sus actividades, los miembros de la organización “alquilaban” sus permisos de residencia a varones subsaharianos que los usaban para poder trabajar en España en empresas de la construcción y similares, lo cual les permitía no sólo cotizar en la Seguridad Social sin estar en realidad trabajando, sino que además accedían a préstamos bancarios hipotecarios y obtenían una parte del sueldo conseguido por la persona que en realidad estaba trabajando en su lugar.

Hasta el momento se ha procedido a la detención y se ha imputado por delitos de favorecimiento de la inmigración ilegal, explotación sexual, falsedad documental, usurpación de estado civil, contra la salud pública, estafas y asociación ilícita a catorce personas, ocho hombres y seis mujeres, todos ellos de nacionalidad nigeriana excepto un ghanés, siendo decretado para nueve de ellos el ingreso en prisión.

http://www.mir.es/DGRIS/Notas_Prensa/Ultimos_comunicados/np031406.html

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