Detenido en Gran Canaria un capitán de barco por el presunto maltrato a 8 polizones de origen subsahariano

Yahoo Noticias

18.04.2008

Las víctimas fueron esposados y encerrados en condiciones “infrahumanas”, asegura la Policía Nacional LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 18 (EUROPA PRESS) – La Policía Nacional ha detenido al capitán de un barco de origen turco, pero con bandera panameña, que llegó a la isla de Gran Canaria el pasado día 16 de abril por un presunto delito de maltrato hasta a ocho polizones de origen subsahariano, a los que habría mantenido esposados y encerrados en condiciones “infrahumanas”, informó hoy la Jefatura Superior de Policía de Canarias.

El capitán del barco prestó declaración en dependencias de la Jefatura y fue ingresado en los calabozos a la espera de pasar a disposición judicial. La investigación de los hechos continúa abierta, al igual que la depuración de responsabilidades, explica la nota.

Además, ayer mismo se iniciaron los trámites pertinentes a la petición de asilo en España de los polizones, en virtud de la Ley de Extranjería y como consecuencia del mal trato recibido, prestándoles también el “trato humanitario necesario”.

En concreto, la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de Las Palmas (U.C.R.I.F. II-III) tuvo conocimiento de la llegada del barco MIRA con este grupo de polizones, que habían embarcado hace dos meses en Dakar (Senegal). Con el conocimiento de que el barco había tocado durante esos dos meses diferentes puertos tanto en África como en Europa, Marruecos, Turquía, Rusia e Israel, la Policía procedió a establecer un dispositivo policial para controlar y actuar de forma “exhaustiva” en frontera al citado barco.

A las 21.00 horas del día 16, el MIRA atracó en el muelle de Reina Sofía del puerto de Las Palmas, procedente de Ashdod (Israel) y su capitán reconoció momentos después y ante los funcionarios policiales que portaba un total de ocho polizones, con 3 de Sudán, 3 de Sierra Leona y 2 de Guinea Conakry.

“CONFINADOS”.

Durante la inspección, los agentes “presenciaron cómo los inmigrantes se encontraban confinados una especie de habitáculo en condiciones ínfimas de seguridad así como de salubridad, encerrados bajo llave sin ningún tipo de ventilación ni contacto con el exterior, a excepción de una pequeña ranura por donde, según manifestó la tripulación después, se les dispensaba un pedazo de pan al día como alimento, refiriendo igualmente tratos degradantes por parte de la tripulación y ordenados por el capitán”, explica la Jefatura.

La Policía ordenó inmediatamente que los polizones fueran bajados del barco y realojados en dependencias del puesto fronterizo policial de Las Palmas, aunque siempre después de que fueran explorados todos ellos por parte de los servicios sanitarios.

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